A la espera de la Fundación Odón de Buen. Apuntes.

Odón de Buen, en su Mausoleo de Zuera

Hace unos meses, concretamente el pasado 15 de noviembre, tuvo lugar un encuentro-cena, en la que el Sr. Alcalde, ante una nutrida representación de socios del Centro de Estudios Odón de Buen, ratifico su voluntad de crear una Fundación que llevaría el nombre de nuestro distinguido paisano e Hijo Predilecto de la Villa de Zuera, Odón de Buen.
El encuentro venía precedido de una serie de pasos llevados a cabo desde la Alcaldía, merced a los cuales el Ayuntamiento disponía ya de un borrador de Estatutos. En una reunión informal, en la cual estuvo representada nuestra Asociación por su Presidente, nos fue entregada una copia de dichos estatutos.
Posteriormente, con fecha 10 de enero del presente, nuestra asociación recibió una comunicación en la cual el Sr. Alcalde volvía a reafirmarse en la voluntad de crear dicha Fundación y en la cual se sugería que el Centro de Estudios pudiera estar presente en la composición del futuro Patronato de la mencionada Institución.
A partir de ese momento nuestra asociación quedó en situación de “stand by”, es decir, a la espera de que se sucedan los acontecimientos y de que de manera efectiva, los deseos o, si se quiere, el proyecto que se nos anuncia se convierta en realidad.
Desde el primer momento, en el CEOB nos congratulamos de la iniciativa que desde el Ayuntamiento pretende llevarse a cabo. Siempre pensamos que la fórmula más adecuada a través de la cual debería honrarse y rentabilizar para Zuera la relevante figura de Odón era precisamente la de una Fundación.
Pero, ¿qué es una Fundación?
Según la web de la AEF (Asociación Española de Fundaciones), “una fundación es una organización sin fin de lucro que, por voluntad de sus creadores, tiene afectado de modo duradero su patrimonio a la realización de fines de interés general y cuyos beneficiarios son colectividades genéricas de personas”
En el caso que nos ocupa la Fundación Odón de Buen sería un organismo de naturaleza pública, al ser el Ayuntamiento el órgano que la promueve. De la futura institución deberían entrar a formar parte, entre otras, personas físicas o jurídicas de reconocido prestigio, sólidamente vinculadas con los fines que recojan sus estatutos. Nos consta que se está trabajando en esa dirección.
El principal instrumento de gobierno de una fundación es el Patronato y los miembros que lo integran se denominan Patrones. Su función fundamental consiste en establecer los objetivos de la organización, asignar los recursos pertinentes para alcanzarlos y velar por su cumplimiento. Además de fiscalizar el gasto y todo lo inherente a su régimen económico. Del mismo puede derivarse un Consejo Rector integrado por un número reducido de personas que asume las tareas más ejecutivas bajo mandato del Presidente. Dependiendo de la naturaleza, la complejidad y la envergadura de las fundaciones se incorpora a veces la figura de un Director. Esta figura se responsabiliza del operativo encargado de gestionar en el día a día las tareas inherentes al cumplimiento del programa de actividades que el Patronato establece.
Las fundaciones, aunque sean de naturaleza pública, pueden financiarse también con recursos privados. Abundan las empresas que en el marco de la Responsabilidad Social Corporativa, entran a formar parte de dichas organizaciones o crean las suyas propias.
La figura que inspira la fundación, Odón de Buen, posee cierto carácter poliédrico, si tenemos en cuenta las múltiples facetas que desarrolló a lo largo de su vida. Fue catedrático, científico, emprendedor y aunque su obra más representativa quedo firmemente vinculada a la creación del IEO (Instituto Español de Oceanografía), fue sin duda en el ámbito de la docencia y la investigación de las ciencias naturales y el Medio Ambiente donde dejó huellas indelebles. El proyecto de Estatutos que se nos ha facilitado así lo hace constar. Un campo amplísimo de proyección a través del cual la fundación podría dar cabida a múltiples acciones en el marco de la investigación y la formación. Así mismo puede ser un marco idóneo para la creación de oportunidades para jóvenes investigadores y universitarios así como para desarrollar en el ámbito del Medio Ambiente una eficaz y muy oportuna labor pedagógica.

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